viernes, 24 de abril de 2009

pagina de curiosidades de arte

aca hay mucho que ver http://weburbanist.com/ tiene links a todo tipo de arte fuera de lo comun ñ_ñ

peluches sangrientos

http://www.patriciawaller.com/en/images.html
esta artista le hace cosas media sangrientas a los peluches en su serie accidentes o_o

sábado, 7 de marzo de 2009

U.U uno de mis favoritos ñ_ñ u.u francisco laso

En un nicho abandonado, del viejo cementerio de Lima, en el cuartel San Vicente de Paul, C-56, se encuentran los restos mortales de quien fuera uno de los más grandes, si no el más grande, de los pintores peruanos del siglo XIX, el tacneño Francisco Laso.Laso, hijo de un criollo rebelde, confinado en Tacna por insurrecto, era el único varón entre cinco hermanos. Huérfano a los siete años, tartamudo, delgado, fue un muchacho tímido, que prefirió la soledad. Educado primero en Arequipa, en Lima se formaría como artista en una escuela de bellas artes, en la que tendría como maestro y amigo al pintor Ignacio Merino.Laso y Merino fueron grandes amigos. Entre ellos no conocieron distanciamientos por celos profesionales, tan comunes en los artistas. Sin embargo eran, por designio, diferentes. Merino de familia pudiente, Laso pobre; Merino de buena estampa, Laso esmirriado; Merino artista de indiscutible éxito con las damas, Laso retraído.Francisco Laso viajó a Europa. En la Feria Universal de París, en 1855, salvó el honor nacional, cuando la presencia del Perú brillaba por ausente. En diez días, el genial tacneño pinta su cuadro HOMBRES DE LA CORDILLERA y obtiene el aplauso de la exigente crítica francesa.Nuevamente en el Perú colabora con la Revista de Lima, escribiendo polémicos artículos, en los que reflexiona sobre el rol de los peruanos en el desarrollo nacional. Pese a la crítica adversa y a su propio defecto, la tartamudez, es elegido constituyente. Recorre los departamentos del sur, Puno y Arequipa, para interiorizarse de su realidad, conocer al hombre en su hábitat y pintar. De esas vivencias son producto sus obras precursoras de los movimientos indigenistas que vendrían más de cincuenta años después.Patriota y artista, se alista y participa en la defensa del Callao, el 2 de Mayo de 1866, muy cerca de su paisano, el coronel José Joaquín Inclán. Después vendrían los años duros de la peste de fiebre amarilla que asoló la costa peruana. Arica, Tacna, Mollendo, Lima y el Callao sufren los mortales arrebatos. Laso, humano, fraterno, pobre, se dedica a la atención de los enfermos y contrae el mal que lo llevará a la muerte, en San Mateo, su última pascana, en soledad profunda, en el año 1868, según Carlos Alberto Gonzáles Marín, o en 1869, según Manuel Ugarte Eléspuru.

jueves, 23 de octubre de 2008

elena izcue-fundadora de la imagineria precolombina q nos inunda hoy en vasos,polos y todo tipo de hermosos objetos o.o

En 1919 Elena Izcue se integró a la primera promoción de la Escuela Nacional de Bellas Artes. Su primera promoción juntó a principiantes con un grupo considerable de artistas en plena actividad que buscaban profesionalizarse. Entre ellos figuraban caricaturistas e ilustradores como Jorge Vinatea Reinoso, pintores de género como Bernardo Rivero y artistas polifacéticos como Elena Izcue. Esta generación será la encargada de transformar el proyecto académico de la ENBA, calcado del modelo parisino, en algo distinto. Se iba forjando así un arte "nacional", de acuerdo con las expectativas del momento, favorecido por el liderazgo de José Sabogal y Manuel Piqueras Cotolí, dos jóvenes profesores con vocación programática, y por la protección oficial asumida con decisión bajo el régimen de la "patria nueva".A diferencia de otras compañeras de estudio, que procedían de familias establecidas y con recursos económicos, Izcue debió seguir trabajando como maestra a lo largo de sus estudios en la ENBA. A pesar de ello, durante siete años se entregó con dedicación a sus estudios formales de arte. Dentro del riguroso proceso formativo que inicia entonces, característico de los primeros años en la Escuela, el estudio de la figura humana tiene una obvia preponderancia. Junto a los modelos indígenas impuestos por la enseñanza de José Sabogal, Elena Izcue demuestra un interés peculiar por los estudios anatómicos. Ya en 1922 alcanza un momento culminante con su serie de desnudos femeninos e infantiles que logran atraer la atención de los comentaristas periodísticos. En todas estas piezas, el asedio a la figura parece siempre orientado por la búsqueda de una organización compositiva excéntrica, que intenta dar una inflexión distinta a las convenciones del estudio académico.Su pintura, paralelamente, irá forjando un estilo personal que intenta conjugar los modos de representación aprendidos en la Escuela con el interés de la artista por el diseño precolombino. Todavía en 1922, algunas telas de Elena Izcue, como India amamantando o Retrato de mujer presentadas al salón anual de la Escuela, a comienzos del año siguiente, no logran diferenciarse de la temática o el estilo predominantes en el alumnado. El cambio hacia una modalidad más personal se evidencia al año siguiente, cuando presenta La tejedora, obra adquirida por el propio presidente Leguía, en la cual se define su orientación incaísta, que se verá continuada en las composiciones pictóricas más ambiciosas del período que va de 1923 a 1927.



Nacida en Lima hacia 1889, Elena Izcue vivió en sus primeros años los inicios de la reconstrucción nacional a partir de la revolución democrática del Presidente Nicolás de Piérola. Tras años de la prolongada crisis tras la Guerra del Pacífico, se empezaba a perfilar una etapa de cierta prosperidad, que trajo consigo el surgimiento de la llamada "república aristocrática" y luego la irrupción de nuevos discursos y proyectos nacionalistas que marcan decisivamente el proceso cultural del país. Sabemos poco, sin embargo, de estos años formativos de Elena y su hermana Victoria. Ambas eran hijas naturales de José Rafael de Izcue y María Antolina Cobián. Su padre, conocido diplomático limeño, procedía de una antigua familia de origen vasco. Fallecido al poco tiempo de su nacimiento, las hermanas Izcue debieron enfrentar las consecuencias sociales de su origen ilegítimo y las dificultades económicas impuestas por la ausencia del padre. Sin embargo, todo indica que gozaron del apoyo sostenido de algunas amistades familiares que facilitaron su formación.A pesar de ello, desde muy jóvenes debieron afrontar la responsabilidad de ganarse la vida. Antes de cumplir los veinte años, ambas trabajaban ya como maestras, una vocación que las acompañaría siempre. En mayo de 1910, Elena Izcue es nombrada Profesora de Dibujo de los Centros Escolares y Escuelas Elementales de Lima y del Centro Escolar del Callao. Esta constituye la primera referencia conocida acerca de sus inicios en la carrera pedagógica, que supone una formación anterior en los rudimentos del diseño. Esta vocación artística se perfila tempranamente en diversos apuntes contenidos en sus primeros cuadernos de dibujo.Efectivamente, a lo largo del período iniciado hacia 1909, sus acuarelas van alternando motivos florales con otros puramente decorativos y con los estudios iniciales del arte precolombino. No existe, sin embargo, información alguna acerca de su aprendizaje. Es posible que haya recibido lecciones en el colegio, o que acudiera libremente a centros de enseñanza artística e incluso que hubiera frecuentado el taller de alguno de los pintores peruanos que por entonces subsistían dando clases privadas de dibujo y pintura.Su ingreso al sistema público de enseñanza fue determinante para definir el curso de su trabajo posterior. A través de los pedagogos norteamericanos que en ese momento dirigían las escuelas limeñas, tuvo acceso a las últimas ideas respecto de la enseñanza del dibujo y de las artes aplicadas. Con su apoyo, Izcue desarrolla un amplio trabajo, estableciendo por primera vez de manera sistemática en la curricula la enseñanza del dibujo del natural.


En 1912, mientras Elena Izcue se iniciaba en la enseñanza del dibujo, el pintor y crítico Teófilo Castillo elaboró un plan para orientar la educación en esta materia. Influido por las teorías del argentino Martín Malharro, Castillo advertía que, a pesar de algunos esfuerzos renovadores, los maestros seguían ligados al método "abstracto", que enfatizaba la copia de imágenes impresas e imponía con rigidez el dibujo lineal a regla y compás. Castillo proponía la adopción del método "concreto", basado en la observación directa de la naturaleza, tomando como modelos frutas, flores y objetos de uso cotidiano, de preferencia aquellos que tenían "sentido estético o de aplicación útil", insistiendo que el dibujo en las escuelas "debe ser exclusivamente elemental, objetivo, paralelo siempre a la enseñanza del trabajo manual." Todo esto se ve reflejado en el trabajo pedagógico de Elena Izcue, quien intentaría adecuar estas teorías al medio local. Un cuaderno de enseñanza creado por ella en 1916, y aparentemente inédito, permite vislumbrar el interés por la enseñanza de temas sencillos sobre la base de objetos y frutos de carácter local. Desde 1914, Izcue empezó a cobrar independencia como maestra y creadora. La preferencia por el empleo de patrones, presente también en el libro de enseñanza de Malharro, se verá plasmada en su propio diseño de carátula para La escuela moderna, sin duda uno de los más tempranos ensayos de aplicación de los diseños precolombinos a la gráfica moderna. La orla que enmarca la carátula toma como punto de partida un elemento central estilizado, procedente de la cerámica Nazca. Aunque predomina en los detalles el recargado sentido decorativo en el espíritu del art nouveau, la guardilla ornamental mantiene, en el orden y disposición de los elementos, un rigor que parece anunciar nuevos planteamientos. Se iba incorporando así el arte precolombino al repertorio canónico de los antiguos estilos artísticos. La nueva conciencia de las cualidades estéticas de la creación precolombina debe haber sido estimulada en gran medida por la fundación, en 1906, del nuevo Museo Nacional donde, tras décadas de ausencia en espacios públicos, se exhibirían de manera permanente piezas de metalurgia, cerámica y textiles precolombinos.Los ensayos iniciales de Elena Izcue en el dibujo y el diseño aplicados a la enseñanza forman la base de su posterior acercamiento a las artes plásticas y a su trabajo en la pintura. En sus primeros óleos, fechados precisamente en 1914, Elena Izcue se alinea claramente con la legión de aficionados que seguían las lecciones de Teófilo Castillo. Instalado en una escuela taller de la Quinta Heeren, el pintor se había propuesto difundir las técnicas de la pintura al aire libre que permitirían captar el entorno inmediato. Para ello, le servían de ejemplo sus propias vistas de huertos y patios limeños que evocaban una ciudad conventual e idílica, acorde con el naciente discurso nostálgico del criollismo.

domingo, 21 de septiembre de 2008

gestor para la creacion de la escuela de bellas artes ,pero no le dejaron ser director los malos u.u

Teófilo Castillo no solo fue retratista, paisajista, diseñador y fotógrafo, también fue un severo crítico de arte que puso en debate ideas y conceptos de vanguardia. Fue uno de los gestores para la creación de la Escuela de Bellas Artes de Lima.
Como señala Élida Román, el nombre de Teófilo Castillo es conocido dentro de la pintura peruana y se asocia con la recreación de escenas, personajes y situaciones ligadas a nuestro pasado histórico, desde el periodo incaico hasta la etapa del virreinato. Y su acercamiento al presente lo hizo a través de sus coloridos paisajes.
SU OBRA
Sus trabajos están creados en base al conocimiento documental de vidas y anécdotas, de las que son buen ejemplo famosas piezas como "La procesión del Corpus Christi", o "El pleito de las calesas". Román refiere que el éxito de esta temática, impulsado por la calidad de las imágenes y la técnica del autor, han relegado por mucho tiempo otros aspectos de la obra de Castillo. Esta muestra, que incluye una selección de paisajes, interiores y retratos, exhibidos por primera vez, buscan rescatar la dimensión real del artista.
Teófilo Castillo nació en Carhuas, Áncash, en 1857, quinto hijo de los ocho que tuvieron Juan Amancio Castillo Lossa y Petronila Guas Figueroa, hija del Coronel colombiano Pedro Guas, amigo de Simón Bolívar. Desde muy pequeño el futuro artista fue traído a Lima, efectuando sus estudios escolares en el Seminario Conciliar de Santo Toribio, y mostró, desde muy temprano, un talento inusual para el dibujo y la pintura. Pese a una primera resistencia paterna, la vocación de Castillo se impuso e inició sus estudios de pintura con Luis Boudat, pintor franco-cubano, entonces residente en Lima, y experto paisajista y retratista. En 1883 parte a Europa para perfeccionar sus estudios, ahí llevó talleres con dos importantes artistas de la época, William Bougereau, en París, y Antonio Ciseri. Fue precisamente con una obra, copia de un famoso cuadro de Bougereau, "La Virgen Consolatriz", que obtuvo el único galardón de su carrera: Medalla de Plata en el Salón de Luxemburgo.
Antes de partir hacia Argentina, en 1920, hace un viaje breve a su natal Áncash. Ahí pinta la majestuosidad del paisaje regional, la imponencia del Huascarán y la quietud de las lagunas de altura.
Teófilo Castillo murió el 7 de diciembre de 1922 en Argentina.

la mas grande pintora salida del ENBA o.o,su estilo es bacanudo,bien delicado usa elementos orientales y los mescla con el indigenismo y mitos

Tilsa Tsuchiya - Lima (1936)

Breve Biografía
En el puerto de Supe, en 1936, nació esta pintora, de padres extremo-orientales. Su formación artística la cumplió en la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes del Perú de donde egresó en 1959 con Medalla de Oro. Siendo todavía alumna ganó el Segundo Premio del "Salón Municipal" del año 1957 y participó en el envío peruano a la "Primera Bienal de la Juventud" convocada en París en 1958. Se distinguió pues, desde su inicio, por su singular personalidad con un estilo muy propio, que en esos años se presentaba con imágenes figurativas de cierto sabor sintetista: planas, delineadas con márgenes claros y precisos, dibujísticos, que encerraban áreas de color sin claro-oscuro, ni modelado volumétrico, cargadas de un simbolismo a veces dramático: pero siempre significativo, que adoptaba una aproximación a la visión surrealista del universo externo como proyección del suyo propio Interno. Este “yo personaI” proyectándose al "yo universo" accesible a "los otros" como imagen del "yo individual", es el que Tilsa a quien se le conoce por el nombre más que por el difícilmente pronunciable apellido- ha expuesto como maduración de su filomorfia personal y su voluntad de comunicación, después de una estadía de un buen número de años en París, adonde viajó en los primeros años de la década del 60, permaneciendo allá hasta " 1975, en que radica nuevamente en Lima. Se trata pues de una creadora de formas muy singular entre cuyos méritos cabría señalar el que habiendo vivido en la vorágine de los "ismos" parisinos percibiendo las mutaciones, los antagonismos sucesivos y las negaciones de unos suplantando a los otros; y otros a éstos, todos ellos tratando de anularse y pretendiendo ser "la voz última y definitiva de la verdad", tuvo la sorprendente personalidad, siendo, como toda joven, naturalmente permeable a las peregrinas novedades, mantenerse fiel a su propia visión: preservarla, depurarla y orientarla dentro de la voluntaria dirección de su espíritu. Esto denuncia personalidad, temple, vigor, que no es de ninguna manera físico, sino mental y temperamental. Así es también su pintura: delicada, tenue, asociada con imágenes de sueño y hasta de pesadilla, con alguna cargazón de erotismo contenido y simbólico; expresado en una temática misteriosa ya la vez clara, alusiva, casi hasta peligrosamente literaria; pero detenida justo en el límite de lo permisible. Su colorido, extremadamente bello y refinado, así como sus formas mismas, nos traen al recuerdo las delicadezas de alusión y elusión del arte chino-japonés, cuyo ancestro corre por sus venas. Si fuera imperioso calificar la obra de Tilsa con una sola palabra ésta sería: calidad.

Obras:
Tristán e Isolda
El pájaro
El mito del pájaro y las piedras
Aro Negro
El Cuadro
kari

jose sabogal,gran pintor indigenista como camino brent,tamb director del ENBA en 1943

Sabogal, un artista que marcó época

Un día como hoy nació en Cajabamba José Sabogal, uno de los pintores y grabadores más importantes de nuestra historia moderna, considerado uno de los más destacados intérpretes e impulsores del indigenismo peruano. Su vida estuvo marcada por sus viajes y por el profundo impacto de los paisajes y habitantes del Perú que marcaron su obra.
Fue un artista innato, pues desde temprana edad observaba el mundo que lo rodeaba con curiosidad social y con una aguda sensibilidad estética. Además, fue un viajero incansable, pues muy joven se traslada a Italia para estudiar arte. Hizo una estadía en Roma y al llegar a Florencia quedó maravillado con las obras del Quattrocento y sobre todo con el trabajo de Benvenuto Cellini, que lo motivó incluso a experimentar con el diseño de joyas. Luego visitaría Francia, Argelia y Marruecos para llegar a España, tierra de su padre. Dejó Europa para regresar a América, adonde entró vía Buenos Aires. Cuando pensaba retornar a Europa, los Andes lo cautivaron. Conoció Puno y el Cusco, donde se quedó trabajando varios meses. Esta estadía fue crucial en su obra posterior, pues allí expuso su primera muestra que originó una acalorada controversia: los más de 40 lienzos revelaban bellezas hasta ese momento inéditas con el indio contemporáneo como protagonista. "Fue la iniciación del movimiento de nuestro redescubrimiento, y me tocó ser el portaestandarte, la cabeza de turco para la diatriba. A base de esta exhibición vino más tarde el turno de pintores motejados de indigenistas por la razón de buscar la expresión étnica de nuestro país", añade Sabogal en su autobiografía (publicada en Proarte, Santiago de Chile, 1957) .
Sabogal fue nombrado director de la Escuela Nacional Autónoma de Bellas Artes en 1943, cargo desde el que alentó un radical nacionalismo en el arte peruano. En 1946 formó el Instituto de Arte Peruano. El artista fue también un gran maestro y algunas de sus discípulas más destacadas fueron Cota Carvallo y Julia Codesido.